Volvo ha desarrollado un sistema de imanes en la carretera que permite fijar la posición del vehículo en una futura fase de conducción autónoma. La compañía ha abierto esta vía de trabajo advirtiendo de que los GPS y cámaras tienen sus limitaciones en ciertas condiciones, mientras que los imanes no se ven afectados por obstáculos físicos o el mal tiempo.
